sábado, 3 de diciembre de 2016

Soy María




A sugerencia de Cristina, la maestra del colegio «La Romanilla», envié esta carta de presentación a los niños porque querían saber quién escribía sus historias.
Al mismo tiempo sirvió para introducir el proyecto «Quién soy yo», en el que los alumnos trabajaron el árbol genealógico, la descripción, sus aficiones, sus proyectos de futuro, etc. 
También pueden aprender a redactar una carta y practicar contestando a la mía. Las preguntas que les he formulado están marcadas en color violeta.
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Abejar, a 3 de diciembre de 2016



Hola, amigos de Roquetas de Mar:
Os escribo esta carta para presentarme y contaros algunas cosas sobre mí, así me conoceréis un poco.
Me llamo María y, como soy algo cuentista, se me ocurrió imaginar y escribir las aventuras de los alumnos de segundo de primaria del colegio «La Romanilla», es decir, historias en las que vosotros sois los protagonistas.
Aunque mis papás son de Alicante, ¿sabéis dónde nací yo? En Girona, luego nos fuimos a vivir a un pueblo de la costa Brava, y más tarde, volvimos a Girona.
Cambiar tantas veces de domicilio y de cole tiene sus ventajas y sus inconvenientes: es verdad que dejas amigos, pero también conoces más sitios y gente diferente. ¿Cuántas veces habéis cambiado vosotros de ciudad o de cole?


Cuando era pequeña me gustaba jugar a polis y ladrones, a saltar a la goma y a piratas, aunque prefería ser un pirata y, a veces, los niños no me dejaban porque soy una chica. ¡Qué rabia!
Mis dibujos animados preferidos eran: Heidi, la Abeja Maya, la Pantera Rosa y el Conejo de la Suerte.
Al principio no teníamos televisor, y cuando papá compro uno, nuestra gata, Leysa, lo rompió. Se había aficionado a dormir encima y al subir lo tiró al suelo sin querer. ¡Un desastre! Tenía mucho miedo de que papá echara a la gata de casa, en cambio, adivinad qué hizo: pintó un cuadro de la minina sobre la tele y se le pasó el disgusto. Ja, ja, ja.
 
Papá pintó a Leysa sobre el televisor
 Yo quería mucho a Leysa porque jugaba conmigo y me seguía a todas partes, sobre todo, si íbamos de safari al campo.
Fui buena estudiante porque me interesaba saber de todo, no quería ser una ignorante. Las Mates se me daban regular, las Ciencias me fascinaban, la Lengua era fácil, la Historia resultaba interesante, la Geografía también pero me costaba aprenderme las ciudades de memoria. Mis asignaturas favoritas eran: Dibujo, Ciencias y Gimnasia rítmica.
Durante un tiempo hice ballet clásico, es divertido bailar, y de mayor quería ser bailarina, después me pasé a judo. Vaya cambio, ¿eh? ¿Qué deporte os gusta a vosotros?


Los días de lluvia no podía salir a jugar, entonces, dibujaba, hacía trabajos manuales y leía. Mis padres me traían libros siempre que regresaban de algún viaje, los de fauna y flora eran los que me hacían más ilusión. Y vosotros, ¿qué hacéis para no aburriros? ¿Cuál es vuestro libro favorito?
Ya habréis adivinado que me encantan los animales, ¿verdad? Yo quería tener un caballo, aunque fuese en el balcón, pero mamá me dijo que los caballos no saben subir tantas escaleras, así que me quedé sin caballito. ¡Qué fastidio!



Un día estaba asomada al balcón que daba al río Oñar y vi unos gatos acorralando a un halcón. ¿Sabéis qué se me ocurrió? Bajar al río. Ahuyenté a los gatitos, metí al pájaro en una caja de zapatos y me lo llevé a casa. « ¿Qué dirían mis padres?  ¿Y si no querían bichos en casa?» Cuando llegaron me miraron con esa cara seria de: ¿Otra vez has traído animales? Pero el halcón era tan bonito que me dejaron cuidarlo hasta que se le curó el ala herida, luego lo liberamos en una alameda. Yo estaba triste y contenta al mismo tiempo, supongo que me entendéis, ¿no?
Cada verano pasábamos las vacaciones en un pueblo de Alicante que se llama Castalla porque tiene un viejo castillo en lo alto de un cerro. No importaba que el viaje hasta casa de mis abuelos fuera larguísimo porque nos hacía mucha ilusión y estábamos impacientes por llegar. En Alicante el cielo siempre era muy azul, volaban muchas golondrinas y vencejos, las casas tenían rosales que olían de maravilla y merendaba  dulces y helados riquísimos.
Lo mejor era que el abuelo me llevaba al campo, y la abuela y mamá me cosían vestidos para las Fiestas de Moros y Cristianos. Era muy divertido coser perlas y lentejuelas y vestirse de mora con aquel traje tan bonito.
Hubo un tiempo en el que aquí vivieron cristianos y musulmanes, sin embargo, a menudo, se peleaban. ¡Qué lástima que no supieran convivir en paz, porque a mí me gustan sus pastelitos, sus vestidos y su sabiduría!
Ir al pueblo tenía un pequeño problema —seguro que a vosotros también os habrá pasado— y el problema que, al principio, era diminuto se hizo enorme. Os cuento: cada año me presentaban un primo, una tía, una bisabuela, otra prima, otra hija del primo, una novia del tío… al final el lío era tremendo con tanta familia desconocida.
—Mamá, no me aclaro —le confesé—. ¿Antonio es el marido de tía Ángeles?
—Nooo. Es costumbre llamarla tía, pero es tu abuela. Antonio y papá son sus hijos.
 —Te haré un árbol genealógico —dijo papá.
— ¿Qué es eso?
—Es un dibujo donde se coloca a los familiares para acordarse de la relación entre ellos y se parece a las ramas de un árbol.
— ¡Uy, qué raro! ¿Como un árbol que da primos y tías en lugar de manzanas?
—Ja, ja, ja, más o menos —se rió mi padre y empezó a dibujar mientras me iba explicando—: Yo tuve un papá y una mamá: Ángeles y Manuel. ¿Ves? Ahora los pongo uno al lado del otro con unos anillos porque eran pareja.
Tuvieron dos hijos: Antonio y Francisco. Así que Antonio es mi hermano.
Mamá también tuvo su papá y su mamá: Jaime y Marta. Ponemos sus anillos.  Y tuvieron dos hijas: Fina y Julia. Julia es la hermana de mamá.
Mamá y yo nos casamos, unimos con los anillos entre los dos, ¿ves? Luego nacisteis tú y tu hermana: María y Susana.
La mujer de mi hermano, Antonio, se llama Sara y tuvieron un hijo, Iván. Iván es mi sobrino.
La hermana de mamá, Julia, se casó con José y tuvo dos hijas: Eva y Aurora. Eva y Aurora son sobrinas de mamá.
—Eva es sobrina de mamá, ¿qué es respecto a mí?
—Los padres de tu papá y de tu mamá son tus abuelos. Los hermanos y hermanas de papá y mamá son tus tíos y tías; y sus hijos son tus primos y primas.
—Es un poco complicado pero creo que si lo miro unas cuantas veces, al final, me lo aprenderé.
—Eso es, chica lista.
Os sugiero que vayáis dibujando el árbol en la pizarra a medida que leéis la carta.

El tiempo fue pasando y yo fui creciendo. Acabé los estudios en el colegio y en el instituto, después fui a la universidad y luego empecé a trabajar en una oficina.
Allí conocí a un hombre encantador y me casé con él. Tuvimos un hijo y una hija. ¡Uff, habrá que apuntarlos en el árbol genealógico! ¿Podéis ayudarme y decirme dónde los pongo? Mi marido se llama Marcos y los niños, Alberto y Estela.


Ahora ya soy mayor, pero cuando tenía 35 y Alberto era pequeño me preguntó: «Mamá, ¿qué quieres ser de mayor?». Le contesté que yo ya era mayor, y él insistió: «Ya, pero ¿qué quieres ser cuando seas más mayor?».
Alberto tenía razón; todavía me quedan muchos años de vida y aún puedo hacer un montón de actividades. Podría investigar sobre temas que me interesan o diseñar jardines o  ayudar a animales en peligro o escribir o dar clases de cocina… Me gustaría mucho que me dierais otras ideas. 
De momento, he hecho algo que me apetecía mucho: vivo en un pueblo pequeño de Soria y tengo una gata y un husky siberiano, con él doy largos paseos por los campos y el bosque.

Inuki y Kírara
 Y vosotros, ¿qué queréis ser de mayores? ¿Cuál será vuestra profesión? ¿Qué haréis en vuestro tiempo libre? ¿Dónde pensáis vivir? ¿Protegeréis a los animales y las plantas? ¿Sobre qué os gustaría investigar y ser expertos?
Queridos amigos, después de esta carta ya me conocéis un poco, espero que vosotros también me escribáis pronto y me contéis quién sois y las cosas que os gustan.
Un beso muy grande de vuestra amiga en Soria.
María


 He jugado un rato con Inuki y, ahora, con Kírara sobre las rodillas voy a escribir otra aventura del Comando Lobo.
 

2 comentarios:

  1. Hola María, entrañable tu presentación para niños y mayores, es la segunda vez que la leo. Estoy preparando la entrada compartida de tu primer viaje en mi blog. Y creo que te vas a presentar tu misma. Me encantó. Un abrazote grande

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  2. Gracias, Emerencia. Me pregunto cuántas de estas cosas hacías tú también. Apuesto a que tenemos mucho en común. Un abrazo.

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